Trabajamos con vehículos de perfil bajo y antes perdíamos minutos buscando un punto de apoyo seguro. Con la gata de patín de 3 toneladas el descenso queda bloqueado por la válvula y el operario no tiene que meter la mano bajo el chasis para corregir. Eso cambió el ritmo del turno: menos maniobras repetidas y menos riesgo en cada elevación.
Compra recurrente de gatas hidráulicas de patín